Gracias

estoy embobada
tu boca resplandece y yo quemo en los párpados la forma del humo
y de tu boca lejana

sigo mirándote y pienso
(gracias)
con una mano en el pecho ardido y expuesto pienso
(muchas gracias)

lo que late es un nudo de carne que se estremece
un laberinto de sangre y llagas
y yo
cierro los ojos un momento y entonces duele
(en serio
gracias)

estás tan lejos entre cortinas de pestañas

tan cerca y lo que late
es una espina larga de acero perfectamente incrustada
(puedo morir de esto pero igual
te lo agradezco)

vos
no vas a llegar a verme y yo
tengo heridas que ya no sangran pero
aún así está tu boca ese humo y

algo que late
(gracias a vos
muchas gracias)

No hay comentarios.: