el grito

algo como una cucharada de jarabe hirviendo
que ahoga

clavando sus garras en todos los órganos
subiendo
irremediablemente subiendo

luego una vibración un dolor
demasiado intenso es algo
como vomitar el cuerpo
con el cuerpo

algo como un rayo o un hachazo de luz
en el pecho

II

yo viví un tiempo dentro
de los marsupiales

(entiendan que nunca hubo amor
por ellos
sólo el deseo incipiente de trepar a sus bolsas y extirpar
la calma)

por siete meses aguanté el aliento
soportando el peso de sus oscuras miradas

(es que yo estaba en ellos pero aún entonces cada noche
me miraban
horribles y enfermos me miraban)

ellos
sabían que yo los odiaba sabían
que en sus panzas peludas y sanguinolentas no había aire
pero yo latía
y sus cuerpitos no eran refugio eran
mi jaula

(durante el día andaban en círculos
con sus voces dulces y roncas
me arrullaban)

todo eso por siete meses

(sus caras tristes su amor inmenso sus
bolsas de piel encarnadas)

por siete meses todo eso
y lo mucho que yo
los odiaba

Acto I

(I)
espera un poco más un poco
más
a que los días se nos acaben

no estrujes tu carita hermosa y azul
contra el silencio azul de los humedales

ahora no empieces ahora
a latir como el sol a iluminar
como el sol que espeja el rocío de mi tarde

espera más un poco más a que la lluvia
se nos escape

no ahora no un poco espera
más
un poco más
aún no encuentro
la quietud de los valles